En las últimas semanas, se reproducen en las redes sociales imágenes de víboras de gran porte detectadas en terrenos y viviendas de Claromecó.
En diálogo con Radio 3, el guardafauna Juan Gasverde contempló que e es normal la proliferación de ofidios por el clima y remarcó que en caso de picaduras debe dirigirse directamente a aplicarse la vacuna antiofídica.
«La venenosa se distingue por el color y la cabeza triangular, como la cola: finaliza abruptamente de manera muy fina. No todas las que aparecen son venenosos, pero hay que andar con extrema precaución en matorrales y cerca del arroyo», planteó.







