Una comitiva oficial encabezada por el director de Turismo Pablo Ledesma y el concejal Santiago Orfanó viajo a Claromecó para zanjar las diferencias en torno al traspaso del exbalneario Samoa.
La situación se presentaba tensa, en función de que aún no se había completado la transición debido a que persistía un malestar del antiguo propietario del establecimiento, Luis Brito, por la decisión de concesionar el parador de acuerdo a los nuevos paradigmas turísticos.
En diálogo con Radio 3, el actual adjudicatario Cristian Grimstrup remarcó que pese a las imágenes que atestiguaban daños en el local, apuntó que las instalaciones eléctricas estaban en condiciones.
«Tuvimos la reunión de traspaso y lo que se sacó de madera, fue porque estaba en mal estado según nos dijo Brito. Este fin de semana comenzamos con pintura, limpieza y el armado», clarificó tras descartar complicaciones.
(Fuente de la imagen: Carolina Mulder / La Voz del Pueblo)







