La Comisión de Turismo abordó este mediodía la trabajosa cuestión de las licitaciones de balnearios, eje que estuvo atravesado por la polémica desde la redacción de los pliegos y la marcha atrás de uno de los oferentes por el exSamoa.
Tras la denuncia que realizó la oposición semanas atrás, referente a que el analizado correspondiente a Claromecó era diferente a uno que fue consensuado entre el oficialismo y la oposición, el vecinalismo adujo que se trató de «un error involuntario y administrativo» al revelar que imprimieron un archivo anterior.
El concejal Santiago Orfanó sorprendió al mencionar que no se registraron bajas a la licitación, en referencia concreta hacia la presentación realizada por la familia Rivera, quien había sufrido una impugnación de parte de otro de los oferentes que denunció que en el lugar se erigiría un boliche bailable y no un balneario.
«No llegó ninguna nota de renuncia de ninguno de los tres oferentes: todos fueron analizados por igual y en los próximos días, estaremos adjudicándolo con un pliego modernizado y con cambios importantes», esgrimió.
Consultado sobre la posibilidad de quien renunció se adjudique el proyecto, el edil adelantó que existen mecanismos para destrabar un eventual conflicto.
«Existe un seguro de caución y una vez adjudicado, se verá: los tres presentados siguen en competencia. El análisis se está terminando de hacer», despejó.








