El jefe del plan de bacheo, Daniel Civetta, se mostró acongojado por la disputa junto al edil renovador Matías Fhurer, por considerar que éste profirió «comentarios lesivos» contra su persona en la última sesión del Concejo Deliberante.
Ese día Fhurer criticó el plan de bacheo y aludió a «un petiso» a cargo del plan, expresión que motivó un enérgico repudio del vecinalista Werner Nickel y que afectó al funcionario denunciante.
Ayer, Civetta envió una carta documento en la que se le exige al concejal que se retracte públicamente y que en el futuro «se abstenga de formular manifestaciones injuriosas y/o discriminatorias».
En diálogo con Radio 3, aludió a una presunta «cuestión personal» que disparó el enfrentamiento.
«Tengo 31 años de carrera y cuando se personaliza o se genera una persecución, no lo puedo permitir: la decisión de enviar la carta documento es personal. Estoy cansado de ver a mi mujer llorar y a mi hija de 6 años preguntando el porqué», precisó.
Tras pedirle al Frente Renovador que colabore, Civetta se refirió al desarrollo del bacheo y balanceó el reconocimiento de inconsistencias con la consolidación de obras en algunas cuadras.
«Se reconoció que hubo fallas de materiales y la intención fue formar un grupo de trabajo constante. Se hicieron trabajos que quedaron perfectos y otros que no», planteó al cierre.








