El delegado claromequense, Carlos Ávila, aseguró que aún no se avizora un panorama climático bondadoso tras la sudestada del domingo.
En contacto con Mañana Urbana, de Radio 3, aseguró que trabajaron con cuatro bombas para desagotar los anegamientos que se sucedieron en la villa.
«Ayer pensamos que se había terminado, pero para la noche empezó a llover. En el Vivero, los fuertes vientos hacen que los árboles se caigan y en calle 46 cayeron árboles sobre el alambrado. Tenemos muchos charcos cargados», calificó.
Consultado sobre las labores realizadas, el funcionario indicó que en el frente costero se observaron las mayores complicaciones.
«Nos ocasionó muchos daños en la Costanera y en algunas partes niveló o subió la arena. Hay casas más bajas que las calles, por eso hicimos un perímetro para que no ingrese el agua», graficó.








