El FpV mostró preocupación por la falta de precisiones con respecto a la oficina local del Registro Nacional de Trabajadores y Empleados Agrarios (RENATEA), tras la presunta disolución del organismo a nivel nacional.
El organismo tuvo, en los últimos años, la función de controlar la explotación y trata de personas como también el “negreo” de trabajadores rurales. A nivel país, se eliminaron 800 puestos de trabajo tras un acuerdo con el gremio UPCN, mientras que los controles volvieron a manos del gremio estibador UATRE.
En diálogo con Radio 3, el edil kirchnerista Martín Garrido estimó que además peligran los cuatro empleados de la entidad en nuestra ciudad.
«El RENATEA no escapa al achicamiento del Estado: si bien esperamos información oficial, lamentablemente quedarán sin trabajo porque la disposición de que vuelvan los controles a UATRE es darle el gallinero para que lo cuide al zorro», precisó.








