El reclamo de la Cámara Económica y la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA) de regular la apertura de nuevos supermercados no encontró eco favorable en las bancadas del Concejo Deliberante.
Luego de una reunión mantenida el viernes para exponer la problemática, basada en que impactaría en comercios medianos y pequeños, tanto la oposición como el oficialismo se muestran reacios a modificar la ordenanza existente que delimita las obligaciones comerciales.
En off the record, el vecinalismo reconoció abiertamente que no están dispuestos a introducir cambios: «nuestra postura es no tomar postura», fijó un concejal de primera línea, que planteó un interrogante hacia el reclamo del sector: «¿por qué deberíamos hacerlo con los super cuando abrieron cadenas de electrodomésticos y nadie se quejó?».
«No se ve como competencia desleal», afirman
A su turno, la macrista Laura Aprile consideró que las inversiones pueden beneficiar y que las dimensiones no afectan al consumo en almacenes y comercios pequeños.
«Creo que existe una ordenanza a respetar y la realidad es que veo que esté mal que vengan supermercados: estoy a favor del usuario y no lo veo como una competencia desleal. No veo que haya que hacer diferencia entre supermercados chinos o no, porque se discriminaría», planteó.
Apuesta por la zonificación
En tanto, el kirchnerista Martín Garrido abogó por estudiar las medidas aunque equilibró su postura al plantear un punto intermedio, como por ejemplo emplazar las cadenas en la periferia para desarrollar nuevas zonas.
«Hablás con vecinos y te plantean que esta clase de supermercados tiran los precios para abajo. Buscan oferta y variedad, aunque también es cierto que cada supermercado que abre implica que otros cierren», alertó.








