Esta mañana, se produjo un cruce verbal entre funcionarios y concejales del Frente Renovador por la situación de la depuradora, cuestión que ayer fue alertada por los concejales de ese espacio como «precaria».
El cortocircuito se originó luego de que el massismo esperaba al secretario de Obras Públicas, Eduardo Groenemberg y el director de Obras Sanitarias, Miguel San Román en el bloque renovador para intercambiar opiniones.
Sin embargo, el encuentro fue celebrado en la Secretaría del Concejo y los concejales fueron convocados a ese lugar junto a ediles de los otros tres bloques, lo que fue desestimado por la bancada y desencadenó la furia entre las partes.
Groenenberg: «ameritó una reunión aclaratoria a todo el Concejo»
Al término del encuentro, Groenenberg no ocultó su enojo por lo que consideró una «alerta innecesaria» y disparó que lo denunciado ayer «no es una forma de hacer política».
«Cuando uno sale alertando que una planta depuradora está trabajando en malas condiciones y tira fluídos a los arroyos, amerita una reunión aclaratoria a todo el Concejo: me sorprende, porque saltaron un alambre para sacar fotos de un sector que está en mantenimiento», alertó.
Paso siguiente, destacó que alumnos del Industrial realizará los análisis de efluentes y defendió al equipo municipal a cargo del predio.
«Se ha generado una duda de algo que está muy claro: la planta no tiene problemas ni a cien metros. Hemos invitado a todos los bloques a visitarnos», puntualizó.
Fhurer: «nos hicieron una jugada política»
A su turno, el edil Matías Fhurer criticó por Radio 3 y apuntó en duros términos al funcionario, a quien chicaneó como «impuntual» y «muy nuevo» en la ciudad.
«La gente del vecinalismo tienen que explicar la situación, junto a Groenemberg, y nosotros les contestaremos con imágenes que hablan más que mil palabras. Primero se deberá adaptar a la situación y que después se enoje. Nos hicieron una jugada política, pero la sociedad tiene que saber lo que está bien y lo que está mal», observó.








