Una gran cantidad de gente acompañó el cierre de la 55º edición de Las 24 Horas de la Corvina Negra, que coronó al tresarroyense Cristian Aramendi tras obtener una corvina de 3,691 en la zona de Franganillo y lo hizo acreedor de la Chevrolet S-10.
«Nunca me pasó esto: he sacado premios más bajos, pero este fue lo máximo. Nunca pensé que la iba a sacar, fue un sueño: fui tocado con la varita mágica», remarcó y señaló que trabaja en una fábrica local.
En tanto y acompañando en el podio, Javier Perez, oriundo de 9 de Julio, se ubicó segundo tras obtener una corvina 3,080 kg. en el Cuarto Salto y Pablo Dugant, oriundo de La Dulce, culminó tercero tras obtener una pieza de 3,039 kg. en el sector del Tres y Medio.
Por otra parte, el propio Aramendi logró el trofeo como mejor tresarroyense clasificado mientras que la mejor dama clasificada fue la claromequense María Rodríguez.
Asimismo, el número 5847 fue el beneficiado del sorteo realizado entre todos los participantes y recayó en el cascallarense Facundo Osses.
El resto de los clasificados, lo podés ver aquí.
Un chucho, líder en la de mayor peso
El puntaltense Federico Luciano Wagner aventajó en la competencia de mayor peso tras retirar un chucho 16.159 en el Caracolero.
Con otro chucho pero de 10.4902 kg. el claromequense Daniel Horacio Peralta se ubicó detrás tras retirarlo en la zona del Segundo Salto y Medio.
Tercero se ubicó el patagonense Luciano Kirsch tras obtener un chucho de 6.990 kg. en el Campamento.
El resto de los clasificados, lo podés ver aquí.
Agradecimientos y felicitaciones
En tanto, el presidente del Club Cazadores, Luciano Sode, remarcó en su discurso la gratificación institucional por la colaboración y el apoyo.
«Mis palabras son sólo de agradecimiento: a los concursantes, a quienes esperamos el año próximo; al Municipio, al Ente Descentralizado Claromecó, controles, cocineros, pesadores, medios de comunicación y al escribano Gabriel Blanco», remarcó brevemente.
Por su parte, el jefe comunal Carlos Sánchez hizo lo propio y recordó que el esfuerzo por la competencia se hizo durante todo el año.
«Lleva 365 días de trabajo, en un club que ha mirado con voluntarismo y esfuerzo: quiero reconocer, en nombre de todo Tres Arroyos, la perseverancia de tantos años para mejorar cada vez más», planteó.







