Como sucede tras cada precipitación, las esquinas de Claromecó mostraron su cara menos agradable: las de la esquinas anegadas.
Las imágenes, aportadas por un lector de Diario 3, son elocuentes. En la mayoría de las intersecciones de la villa balnearia el agua y el barro dominaron el escenario tras la lluvia caída el viernes y que agravan la situación a medida que pasa el tiempo.
Semanas atrás, el delegado claromequense Luis Brito remarcó por Radio 3 que “vamos a terminar con las esquinas que se junta agua”, que calculó en unas 36.








