La exconcejala justicialista Valentina Pereyra dimitió formalmente del Frente Renovador y aludió a motivaciones estrictamente familiares.
«Lo venía hablando con mis hijos mayores esta situación de estar todo el día trabajando, porque en política no hay horarios. Ellos me lo recriminaban y no se podía sostener desde lo familiar», remarcó por Radio 3 tras indicar que ese factor fue determinante.
En tanto, denegó que en la decisión haya pesado una supuesta mala relación con el concejal Sergio Soulé o que haya habido acercamientos desde otros núcleos políticos.
«Lo hablé con Pablo (Garate) hace bastante tiempo y lo entendió: fue algo que se dio naturalmente y le pusimos fin al inicio de este mes», calificó luego sobre la repercusión interna de su decisión.








