En horas de la tarde, personal municipal cerró una casa abandonada utilizada como aguantadero en Pedro N. Carrera al 700.
En las aberturas, construyeron un cerramiento con ladrillos y chapas en puerta y ventanas. Días atrás, los vecinos denunciaron que el lugar «parada obligada» para delincuentes mientras que ayer fue el punto en donde se inició una gresca entre dos grupos de jóvenes.






