Dos nuevos hechos de inseguridad, uno con tiroteo incluído, engrosaron la lista de ilícitos perpetrados en las últimas dos semanas.
En una vivienda de Avenida Caseros 650, propiedad de Patricio Di Rocco, dos delincuentes ingresaron a la medianoche. Allí agredieron a su esposa embarazada y a él le dispararon a corta distancia en la cabeza sin provocarle daños severos, pero le tuvieron que dar siete puntos de sutura.
«Entro en mi casa y cuando ingreso al garage, viene una persona con una pistola con silenciador. Me dice ‘no me mires’ y me dice ‘metete para adentro’ y le dije que acá no se iba a meter», remarcó en diálogo con Radio 3 e indicó que no se llevaron nada.
«La saqué barata, a mi casa no iban a entrar»
Por otra parte, relató que se salvó porque la pistola con la que lo amenazaba se desarmó y que pensó que lo quisieron ultimar con una pala previo a que los agresores huyeran hacia calle Viamonte.
«Me parte la cabeza y me tira un tiro, que está en la pared (ver foto 2). Cuando me cosían la cabeza, tenía polvora en la rajadura del cráneo y me salía muchísima sangre. Me desvanezco, me pone el arma en el cuello y el otro le pisaba la panza a mi señora», relató tras indicar que pudo levantarse y zafar del maleante.
«La saqué barata, a mi casa no iban a entrar y si me dejaban agarrar mi arma, lo mato», zanjó.
Saquearon un comercio en la Estación Forestal
En la villa balnearia, en tanto, la proveeduría del Vivero Dunícola fue saqueada por completo y los maleantes se alzaron con una suma cercana a los $ 8.000.
Según fuentes del caso, los ladrones robaron mercadería y se retiraron sin provocar daños.







