La XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada este jueves en Madrid, tuvo como uno de sus momentos más comentados el primer encuentro formal entre Pedro Sánchez y Javier Milei. Con el rey Felipe VI como anfitrión, la llegada del líder libertario estuvo marcada por la cordialidad con la monarquía española, contrastando de manera absoluta con el momento en que se cruzó con el jefe del Ejecutivo español: un saludo rápido, sobrio y con gestos de absoluta seriedad que reflejó la persistente distancia institucional entre ambos gobiernos.
Lejos de aplacar las tensiones, el foro internacional sirvió de escenario para que los mandatarios expusieran visiones diametralmente opuestas. Mientras Sánchez abogó en su discurso por priorizar el diálogo, la cooperación y «pensar en grande» en lugar de refugiarse en las diferencias ideológicas, Milei redobló la apuesta desde el estrado al reiterar sus críticas frontales contra el socialismo, al que calificó nuevamente como «fascista en política», insistiendo en la defensa cerrada del liberalismo económico y los límites al poder estatal.
Fuente: Infobae
Fotografía: Reuters / Susana Vera





