La administración de Daniel Scioli pretende que las comunas bonaerenses utilicen buena parte de los recursos coparticipables (provenientes del Fondo Educativo creado por la Nación) para la reparación de establecimientos escolares que dependen de la Dirección General de Educación.
Lo que está en juego son unos 2.200 millones de pesos, y varias de las municipalidades pusieron el grito en el cielo, porque una porción de esos recursos dejarán de ser de libre disponibilidad para los intendentes, quienes se verán obligados a usarlos en colegios de la Provincia. Antes de utilizar esos fondos, tendrán que contar con la autorización de la cartera educativa que encabeza Nora de Lucía.
La controversia surge a partir del artículo 63, incluido en el proyecto de Presupuesto 2015. Allí se menciona que los municipios deberán afectar el 50% como mínimo, a la mejora de la infraestructura de colegios estatales dependientes de la órbita municipal o provincial. Y de este último porcentaje, “al menos la mitad deberá afectarse específicamente a infraestructura de establecimientos provinciales de gestión estatal, debiendo el municipio contar con la autorización previa de la Dirección General de Cultura y Educación”.
Las quejas de los intendentes remiten a que tendrán que hacerse cargo, con fondos que venían destinando a otros fines educativos, para reparar establecimientos escolares de la Provincia.
Fuente: Diario «El Día» de La Plata




