El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dio un paso decisivo en la desregulación del sistema sanitario ganadero al instrumentar la normativa que reglamenta el procedimiento para la libre elección de veterinarios en las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa. La medida permitirá a los productores bovinos y bubalinos optar formalmente por profesionales privados acreditados para llevar a cabo la inoculación de sus rodeos, rompiendo con el esquema exclusivo de asignación territorial que administraban los entes sanitarios locales.
Según lo dispuesto por la autoridad sanitaria nacional, los médicos veterinarios que aspiren a prestar este servicio de manera independiente deberán contar con la acreditación correspondiente vigente en el registro oficial del organismo y estar adheridos al sistema de gestión digital. Asimismo, el esquema reglamentado contempla un protocolo de notificación previa y registro obligatorio a través del Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA), garantizando que las actas de vacunación se carguen en tiempo y forma para mantener la trazabilidad e inmunidad del rodeo nacional.
La reglamentación busca fomentar una mayor competitividad en los costos operativos del sector pecuario y otorgar flexibilidad en la dinámica del manejo de hacienda en los establecimientos productivos. Si bien la libre elección fue impulsada como un hito de desburocratización para el campo argentino, la iniciativa continúa bajo un atento seguimiento por parte de las entidades rurales y las comisiones provinciales de sanidad animal, las cuales han solicitado precisiones técnicas para asegurar que el cambio de modalidad no resienta el elevado estatus sanitario alcanzado por el país ante los mercados internacionales.
Fuente: Infocampo
Crédito de fotografía: Senasa / Archivo Infocampo








