La primera fecha del playoff del Minicross dejó un saldo altamente positivo para Matías Pereyra, quien logró una victoria fundamental en el circuito del Motoclub para cumplir con el requisito obligatorio que exige el reglamento para pelear por la corona. Tras un inicio de fin de semana complejo en las tandas libres, el piloto logró revertir el panorama durante la clasificación del sábado al apostar al cambio de neumáticos, lo que le permitió colocarse entre los seis primeros puestos de largada y construir un sólido triunfo durante la jornada dominical. Con este resultado, el tresarroyense asumió el liderazgo del campeonato por una diferencia de solo un punto y encara con óptimas perspectivas el tramo final de la temporada.
El valor de la victoria trasciende lo estrictamente deportivo al tratarse de uno de los pocos equipos de la categoría que conserva la esencia tradicional del automovilismo zonal. Pereyra destacó que la preparación del vehículo se realiza de manera íntegramente familiar en su propio taller, donde su padre atiende el chasis y su abuelo la caja de cambios, complementado por el trabajo motor en el taller de Guillermo. Esta labor artesanal permite hacer frente a un contexto económico complejo y afrontar los elevados costos en insumos como neumáticos, combustible y logística gracias al constante apoyo de sponsors y amigos de la ciudad.
Con vistas a la definición del certamen, el piloto se muestra optimista ante las dos últimas exigencias del calendario que se disputarán en Olavarría y San Cayetano, dos escenarios en los que ya ha registrado parciales competitivos a lo largo del año. A lo largo de sus cinco temporadas dentro de la divisional, Pereyra ha demostrado una rápida adaptación hasta consolidarse como candidato directo al título. La celebración de este logro se coronará con una cena entre allegados y colaboradores para recargar energías de cara a la etapa decisiva, donde buscará pintar el número uno para el próximo año.








