El presidente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos, Eugenio Simonetti, inauguró la 169ª Exposición Rural, Industrial y Comercial, con un discurso en el que destacó la capacidad de adaptación del productor argentino y planteó los desafíos que enfrenta actualmente el sector.
Simonetti remarcó que la exposición representa “el encuentro del campo con la ciudad”, al reunir producción, industria, comercio, tecnología, trabajo y comunidad. En ese sentido, destacó especialmente el rol que tiene el campo en la economía local y regional.
“El productor argentino sigue demostrando una capacidad extraordinaria para producir, adaptarse y superar dificultades”, sostuvo, al enumerar situaciones atravesadas por el sector como sequías, inundaciones, cambios de precios e incertidumbre económica.
También puso en valor la incorporación de tecnología y conocimiento. Mencionó herramientas y prácticas como la siembra directa, los cultivos de cobertura, la agricultura de precisión, la edificación de imágenes, los drones y las nuevas herramientas digitales, como parte de una evolución productiva que, según señaló, es consecuencia de décadas de inversión y trabajo.
Simonetti destacó además las características del sector agropecuario de Tres Arroyos, donde predominan las explotaciones pequeñas y medianas profundamente arraigadas en la región. Señaló que la actividad genera movimiento económico mucho más allá de los establecimientos rurales y alcanza a transportistas, contratistas, acopios, comercios, talleres, veterinarias, ingenieros, proveedores e industrias.
“Cuando al campo le va bien, a Tres Arroyos le va bien”, afirmó.
Reglas claras e infraestructura
El dirigente rural reconoció como positivas algunas señales recientes, entre ellas la reducción de los derechos de exportación y una mayor apertura y competitividad del sector, aunque consideró que todavía queda mucho por hacer.
En ese marco, sostuvo que el productor “no pide privilegios”, sino reglas claras, previsibilidad y condiciones que permitan tomar decisiones de inversión.
“La discusión ya no puede ser solamente cuánto se recauda. La verdadera discusión debe ser cuánto podemos producir, cuánto podemos exportar y cuántos empleos y desarrollo podemos generar”, planteó.
Simonetti también reclamó un verdadero federalismo y mejores condiciones de infraestructura, con especial énfasis en los caminos rurales y los desagües. En este punto destacó el trabajo de la Comisión Vial y valoró el seguimiento de las políticas vinculadas al mantenimiento de los caminos.
A la vez, llamó a los propios productores a involucrarse más: “No solo producir adentro del campo, sino hacer el seguimiento”, señaló, al considerar que la participación es necesaria para encontrar soluciones a los problemas del sector.
Carne, ganadería y sanidad
Durante su discurso también se refirió a la cadena de la carne y valoró el aporte que realizan sus distintos integrantes en materia de promoción, información, capacitación y generación de herramientas para los productores.
La sanidad animal ocupó un capítulo central, particularmente en relación con la fiebre aftosa. Simonetti sostuvo que los logros sanitarios alcanzados por el país son consecuencia del esfuerzo conjunto de productores, veterinarios, organismos sanitarios y toda la cadena ganadera.
En ese sentido, advirtió que cualquier modificación en los sistemas de vacunación y control debe realizarse con responsabilidad, criterio técnico y una mirada de largo plazo, para no poner en riesgo el estatus sanitario argentino.
También reclamó políticas agropecuarias sostenidas en el tiempo: “El productor trabaja pensando en varios años”, sostuvo, y remarcó que una inversión productiva y la recomposición de un rodeo requieren previsibilidad.
Una entidad independiente y un sector unido
Simonetti defendió la necesidad de contar con una representación gremial fuerte, seria e independiente, y consideró que, más allá de las diferencias que puedan existir entre las entidades, el sector debe encontrar puntos de coincidencia cuando están en juego cuestiones fundamentales.
En esa línea, reafirmó los principios de la Sociedad Rural de Tres Arroyos: independencia política, autonomía gremial, autonomía económica y respeto institucional.
También convocó a los productores a participar activamente de la institución. “Una institución rural es fuerte cuando sus productores participan”, expresó.
Una exposición que refleja al sector
Sobre el cierre, Simonetti destacó que la realización de la 169ª Exposición Rural, Industrial y Comercial demuestra que “el campo está vivo” y valoró la participación de cabañas, productores, empresas, concesionarios, comercios, instituciones, profesionales, trabajadores y medios de comunicación.
El presidente de la Sociedad Rural remarcó además la importancia de que la muestra sea un punto de encuentro entre el campo y la ciudad, para que la comunidad conozca el trabajo y el esfuerzo que existe detrás de cada producción.
Finalmente, dejó una definición que sintetizó el espíritu de su discurso: “No solamente resistimos, evolucionamos, aprendimos, invertimos, incorporamos tecnología, seguimos produciendo y seguimos apostando por un país y por nuestro interior”.
Y planteó el desafío hacia adelante: que la Argentina esté a la altura de esa capacidad productiva, generando condiciones para producir, competir, exportar y transformar ese potencial en desarrollo para todo el país.








