En un contexto donde la conectividad digital atraviesa el trabajo, la educación y el esparcimiento, la gestión del tiempo frente a los dispositivos tecnológicos se ha convertido en un eje prioritario de la salud pública local. El Programa Municipal de Prevención en Consumos Problemáticos y Salud Mental puso en marcha una campaña de reflexión comunitaria con el objetivo de brindar herramientas que permitan identificar cuándo el uso de teléfonos celulares, tablets, computadoras y televisores deja de ser una herramienta de comunicación para transformarse en un problema.
Desde el equipo técnico municipal remarcaron que el análisis de un uso saludable no debe limitarse únicamente al cómputo de horas de exposición, sino a la observación de cómo esa dinámica interfiere en el desarrollo integral de las personas. En este sentido, señalaron que la dificultad para interrumpir la conexión —manifestada a través de irritabilidad o enojo al apagar los equipos— constituye una de las primeras señales de alarma a tener en cuenta en el ámbito familiar y personal.
Asimismo, la campaña advierte sobre el impacto directo de las pantallas en la arquitectura del sueño y la atención. La postergación del descanso para continuar navegando en redes sociales, la necesidad constante de estímulos simultáneos y la dificultad para sostener momentos de concentración o espera representan conductas que alteran el bienestar emocional. A su vez, el aislamiento paulatino y el desplazamiento de actividades fundamentales como el deporte, el juego, el estudio o el encuentro presencial con familiares y amigos marcan un punto de inflexión donde se vuelve indispensable revisar los hábitos cotidianos.
Desde el área gubernamental aclararon que la propuesta no promueve la prohibición ni el rechazo a la tecnología, sino el ejercicio responsable de la autoevaluación para evitar estados de ansiedad, angustia o comparación constante en entornos virtuales. Para brindar orientación, acompañamiento o responder a consultas de la comunidad, el equipo del Programa Municipal dispone de la línea telefónica 2983 608497 y del canal oficial en Instagram (@programadeprevencionconsumos).







