Sentado finalmente en el banquillo de los acusados del Tribunal Oral en lo Criminal de Dolores, el exoficial de la Policía Bonaerense Francisco Waldemar Reddy, de 20 años, comenzó a responder ante la Justicia por uno de los episodios más oscuros y sangrientos de la historia reciente de la cuenca del Salado. Se lo juzga como el único imputado y presunto ejecutor del atroz crimen de su padre, Diego Reddy; de la pareja de este, María Eugenia Suárez; y de su medio hermano, Ignacio, de apenas 12 años, acontecido entre las hectáreas de un establecimiento rural en el partido de Chascomús durante el atardecer del 29 de diciembre de 2023.
El banquillo de los acusados expone un entramado que combina el dolo, la codicia y la fría planificación. De acuerdo con la reconstrucción efectuada por la instrucción fiscal a cargo del doctor Jonatan Robert, la matanza fue perpetrada con una escopeta marca Maheli calibre .22. El raid asesino comenzó en la vivienda principal del establecimiento «Los Tapiales» con la ejecución a quemarropa de María Eugenia Suárez; continuó a escasos metros en un galpón con el disparo fatal contra su pequeño hermano Ignacio —quien falleció horas más tarde en el hospital local—; y culminó a unos 200 metros con el ajusticiamiento de su propio padre mientras realizaba tareas de mantenimiento en el predio.
El móvil económico se erige como la viga maestra de la hipótesis acusatoria. A penas unas horas antes de las ejecuciones, el joven policía había concretado una transacción comercial no autorizada por la venta de ganado perteneciente a su padre por un valor de 9 millones de pesos, dinero con el cual adquirió de forma inmediata una camioneta Chevrolet S10. Las posteriores inconsistencias en sus declaraciones iniciales —en las que pretendió desviar la atención policial denunciando un secuestro extorsivo de su progenitor— sumadas al hallazgo del arma homicida oculta en el interior de su flamante vehículo, quebraron de forma irrefutable su coartada.
Durante las audiencias previstas en los tribunales de Dolores, el tribunal escuchará el testimonio de peritos balísticos, investigadores y allegados a la familia. Francisco Reddy, que permaneció alojado en la Unidad Penal N.° 6 de Dolores y se negó sistemáticamente a prestar declaración durante la fase de instrucción, llega imputado por los delitos de homicidio calificado por el vínculo respecto de su padre, homicidio agravado por alevosía en el caso de su madrastra y homicidio simple por su hermano. De ratificarse la tesis fiscal, la única pena posible para el exefectivo será la prisión perpetua.
Fuente: Telefe Noticias (noticias.mitelefe.com) / Cobertura Judicial y Policial
Fotografía: Archivo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires / Archivo Familiar (vía Telefe Noticias / Clarín / TN)







