En el marco del Día de la Educación Agropecuaria, el director de la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos (EATA), Alejandro Mohamed, puso en valor el aporte que realizan este tipo de instituciones a la formación de los jóvenes y destacó que se trata de una de las modalidades educativas más completas del sistema.
En diálogo con Radio 3 Continental, Mohamed señaló que la educación agropecuaria combina la formación académica tradicional con conocimientos técnicos y prácticos vinculados al manejo de herramientas, maquinaria, producción animal y vegetal, brindando una visión integral del mundo productivo.
«La educación agropecuaria es una de las formaciones más completas porque, además de la formación básica de cualquier escuela secundaria, incorpora conocimientos técnicos y la comprensión del ciclo de la vida a través del trabajo con animales y plantas», expresó.
Una formación clave para una provincia productiva
El directivo consideró que comprender los procesos productivos resulta fundamental en una provincia como Buenos Aires, donde la actividad agropecuaria tiene un papel central en la economía y el desarrollo de las comunidades.
Asimismo, remarcó que la gestión de una escuela agropecuaria presenta desafíos particulares, ya que el trabajo con seres vivos implica una actividad permanente durante todo el año. «La escuela no se cierra nunca. Los animales tienen que seguir siendo atendidos y las plantas requieren cuidados constantes», explicó.
Tecnología y capacitación permanente
Mohamed también destacó la importancia de generar vínculos con empresas e instituciones para acercar tecnología de última generación a los estudiantes, dado el elevado costo que tienen los equipos utilizados en el sector agropecuario.
En ese sentido, mencionó las acciones que la EATA desarrolla junto a empresas vinculadas a la maquinaria agrícola, permitiendo que los alumnos accedan a capacitaciones y herramientas que enriquecen su formación profesional.
Obras y mejoras en la infraestructura
Durante la entrevista, el director repasó además las obras realizadas recientemente en el establecimiento. Gracias a los ingresos generados por propiedades heredadas por la institución, se concretaron mejoras en senderos, veredas, espacios de circulación, conectividad y equipamiento tecnológico.
Entre los trabajos más destacados mencionó la incorporación de computadoras, nuevas antenas de Wi-Fi y la remodelación de distintos sectores del campus educativo para optimizar la circulación de estudiantes y docentes.
Compromiso con la sustentabilidad
Otro de los proyectos sobresalientes fue la instalación de un biodigestor que permite el tratamiento biológico de los efluentes generados por la comunidad educativa, integrada diariamente por cerca de 2.000 personas entre alumnos, docentes, proveedores y familias.
La iniciativa busca reducir el impacto ambiental y mejorar el sistema de tratamiento de residuos líquidos del establecimiento, con la posibilidad de extender este modelo a otros sectores de la institución en el futuro.
Orgullo por la educación agropecuaria
Finalmente, Mohamed expresó su satisfacción por formar parte de una modalidad educativa que considera fundamental para el desarrollo del país y aprovechó la fecha para saludar a todas las comunidades educativas agropecuarias y a los profesionales vinculados al sector.
«Como egresado y director de una escuela agropecuaria, vivo este día con un enorme orgullo», concluyó.





