En el marco de la Comisión de Legislación, Interpretación y Acuerdos, se está evaluando una reforma solicitada por la Secretaría de Seguridad para modificar el Código Contravencional local. Esta iniciativa busca regular y sancionar penalmente a los menores de edad que provoquen roturas, daños o perjuicios tanto en la propiedad pública como en la privada dentro del partido de Tres Arroyos. Los ediles debaten la letra chica de la norma junto a especialistas de Niñez y el Servicio Local para garantizar que el Ejecutivo cuente con una herramienta legal efectiva sin dejar vacíos jurídicos.
El debate sobre esta contravención coincide con la preocupación por el debate nacional en torno al nuevo Código Penal Juvenil. Las autoridades locales manifestaron su inquietud debido a que la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años podría generar un cuello de botella en el sistema judicial, lo que obliga a las instituciones municipales y provinciales a analizar con antelación las futuras aristas de su aplicación.
Por otra parte, se logró consenso para tratar en la próxima sesión un proyecto de ordenanza impulsado por el bloque oficialista enfocado en el ordenamiento urbano. Esta nueva regulación otorgará al Departamento Ejecutivo la facultad de intimar a los propietarios de terrenos baldíos y viviendas ociosas para su limpieza, permitiendo además que el municipio pueda cobrarles por los trabajos de mantenimiento en veredas y predios que actualmente costea el Estado local ante los reclamos vecinales.
Finalmente, los autores de la normativa señalaron que la medida no solo responde a una urgencia de salud pública e higiene, sino que también persigue un fin habitacional. Se espera que la presión fiscal y las intimaciones incentiven a los dueños de propiedades abandonadas dentro de las cuatro avenidas a repararlas y volcarlas al mercado de alquileres, atendiendo a la alta demanda de vivienda que atraviesa la ciudad.










