En el marco de las políticas de acompañamiento a adolescentes y jóvenes, el espacio “Tarea Fina” continúa desarrollando una importante tarea de inclusión social a través de talleres de oficios y actividades de formación personal.
El referente del programa, Jony Ramírez, explicó que la propuesta funciona como una rama del Programa Envión bajo el eje de Autonomía Adolescente, buscando brindar herramientas concretas para el futuro de los participantes.
“La idea es darle herramientas a los chicos con distintos oficios para que el día de mañana, cuando se inserten en el mercado laboral, puedan contar con conocimientos que de otra manera quizás no tendrían”, señaló.
Actualmente, las actividades se desarrollan de lunes a jueves de 8 a 12 horas e incluyen talleres de joyería, carpintería, bicicletería y cocina, además de espacios de recreación y acompañamiento.
Mucho más que un taller
Ramírez destacó que el trabajo cotidiano no se limita al aprendizaje de un oficio, sino que también apunta a generar vínculos de confianza y pertenencia.
“Los chicos desayunan, almuerzan, jugamos, compartimos tiempo. No es solamente trabajo; abarca muchas cosas. Ya somos como una familia”, afirmó.
Los jóvenes que participan suelen llegar derivados por distintas situaciones de vulnerabilidad social, exclusión educativa o conflictos personales.
“Por lo general son chicos que están fuera del sistema educativo o atraviesan distintas dificultades. Nosotros intentamos darles un lugar donde puedan sentirse contenidos y aprender algo que les sirva para el futuro”, explicó.
Compromiso y asistencia permanente
Uno de los aspectos que más destaca el equipo de trabajo es la constancia de los participantes.
“Nunca faltan. Llueva, truene o caigan piedras, los chicos vienen igual. Eso habla de la importancia que tiene para ellos este espacio”, sostuvo Ramírez.
Asimismo, remarcó que muchos de los jóvenes encuentran allí no sólo un ámbito de aprendizaje sino también una respuesta a necesidades básicas.
“La necesidad hoy es enorme. Tanto un plato de comida como un desayuno son cosas que muchos chicos necesitan todos los días”, indicó.
Producción para el Día del Padre
Como parte de las actividades del taller, los jóvenes prepararon una propuesta especial para el Día del Padre: una tabla artesanal compuesta por berenjenas al escabeche, pancitos saborizados, grisines y otros productos elaborados por ellos mismos.
“La tablita incluye un frasco de berenjenas, panes saborizados y una base de madera realizada por los chicos en el taller. Es una forma de mostrar todo lo que aprenden y producen”, comentó.
Finalmente, Ramírez destacó el compromiso del equipo de trabajo y el vínculo construido con los adolescentes.
“Lo que más tenemos es amor para los pibes. Eso es fundamental para acompañarlos y ayudarlos a construir un proyecto de vida”, concluyó.















