El escenario educativo bonaerense sumará un nuevo capítulo de alta tensión gremial y paritaria en el transcurso de la presente semana. La conducción central de la Asociación de Maestrxs de la Provincia de Buenos Aires oficializó el llamado a un paro total de actividades para este próximo jueves 11 de junio. La medida de fuerza, que alcanzará a los establecimientos escolares de todos los niveles del distrito y la región, se fundamenta en lo que el sector califica como una «emergencia salarial y hambre» generalizada dentro de la docencia provincial.
Desde la entidad sindical explicaron que el detonante directo de esta paralización radica en el prolongado congelamiento de la discusión paritaria sectorial, cuya última mesa técnica data del pasado 6 de marzo y no ha registrado instancias de reapertura formal por parte de las autoridades del Gobierno provincial. De acuerdo con el planteo del gremio, esto derivó en un profundo desfasaje financiero de los haberes frente a los costos de vida actuales.
Radiografía de los haberes vigentes en el mes de junio
Para visibilizar y fundamentar técnicamente la gravedad de la situación material que atraviesan los trabajadores de la educación, el sindicato difundió la grilla nominal de los salarios correspondientes al corriente mes de junio, los cuales ya contemplan las liquidaciones efectivas depositadas en las cuentas del personal. Los números acordados por la Comisión Técnica Salarial del frente gremial se estructuran de la siguiente manera:
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Salario Básico Docente: Fijado en $326.816.
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Preceptor/ra: Percibe un haber de $701.403.
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Maestro/a de Grado o de Inicial (MG/MI): Se ubica en los $821.353.
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Profesor/ra: Registra una asignación de $528.219.
Los dirigentes criticaron con dureza que la base de cálculo establecida por la administración provincial para aplicar los porcentajes de «aumento» vigentes continúe referenciada en los valores del mes de enero de 2026, una metodología que calificaron de «inentendible». Asimismo, denunciaron que el esquema remunerativo actual sostiene componentes de pago «en negro» que no constituyen salario real, citando como ejemplo los $28.700 otorgados en concepto de incentivo docente por cargo. Ante este panorama, insistieron en que el sueldo básico da testimonio del sufrimiento diario que implica sostener la escuela pública bajo estas condiciones.
La propuesta gremial: un Salario Mínimo de $2.879.877
Frente a este diagnóstico de crisis, la Asociación de Maestrxs elevó una propuesta económica concreta destinada a revertir el atraso histórico del sector y otorgarle dignidad y valoración política a la tarea de enseñar. El gremio plantea formalmente la implementación de un Salario Mínimo Vital y Móvil Docente en la Provincia de Buenos Aires fijado en $2.879.877.
La cifra propuesta no fue seleccionada al azar, sino que se equipara de forma estricta con el último índice oficial del INDEC, el cual estableció que una canasta familiar para el pasado mes de mayo de 2026 requiere de ese volumen de ingresos para no caer bajo la línea de pobreza. Los referentes recalcaron que la exigencia de un salario que dignifique la labor tiene pleno rango constitucional bajo el amparo del Artículo 14 bis y el Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo.
«Hay plata en una provincia rica»
El argumento medular del sindicato para justificar la factibilidad de su reclamo se centra en el potencial económico intrínseco del territorio bonaerense, al que definieron como el estado subnacional más rico de la estructura productiva del país. La gacetilla detalla que la provincia concentra el mayor desarrollo industrial de la Argentina, alberga a las principales multinacionales y posee el control del agronegocio agrícola-ganadero. En materia energética, recordaron que el 90% del petróleo extraído por firmas nacionales como YPF y extranjeras se destila en refinerías bonaerenses, sumado a que el 70% del crudo extraído de Vaca Muerta (Neuquén) se pone en valor y se exporta a través del puerto de Coronel Rosales.
Para la conducción gremial, la existencia de salarios de miseria no responde a la falta de recursos, sino a una matriz tributaria de ARBA que consideran injusta por cobrarle más impuestos a los sectores vulnerables y menos a los concentrados, proyectando aumentos de recaudación de entre el 70% y el 108% para este 2026. «En la provincia de Buenos Aires hay plata; si hay salarios de miseria es porque la política económica es de ajuste a los trabajadores y de una distribución de la riqueza sin equidad», fustigaron.
Finalmente, el documento —que lleva las firmas de Claudio Vigne (Secretario General) y Liliana Mariño (Secretaria General Adjunta)— ratifica la continuidad del plan de lucha 2026 en representación de las bases, concluyendo con una consigna que resume el malestar del sector: «Queremos dejar de ser docentes pobres en una provincia rica».








