El jefe comunal destacó la emoción del momento y subrayó que lo vivido durante la ceremonia “refleja lo que somos como comunidad”, haciendo referencia a la presencia de distintos sectores que representan la identidad local: jubilados, instituciones, colectividades, escuelas y jóvenes.
Durante su alocución, Garate remarcó en reiteradas oportunidades que “Tres Arroyos no para”, concepto que utilizó como eje para describir el funcionamiento de la ciudad pese a las dificultades. En ese sentido, valoró el rol de las instituciones solidarias, el compromiso del sector privado, el trabajo del sistema de salud y la cercanía del Estado municipal.
También puso en relieve el accionar de los trabajadores municipales y la continuidad de la obra pública, mencionando avances en infraestructura como pavimento, cordón cuneta y servicios esenciales. “Hay un municipio presente que busca resolver y mejorar la calidad de vida de los vecinos”, sostuvo.
El intendente no eludió las deudas pendientes, aunque aseguró que existe una gestión activa que escucha y responde a las demandas. En paralelo, resaltó el papel de los clubes y las escuelas como pilares fundamentales en la contención social y la formación de los más jóvenes.
Con una mirada hacia adelante, Garate planteó la necesidad de avanzar en proyectos estructurales como la red de agua, mejorar el transporte público y fortalecer la conectividad, con el objetivo de seguir ampliando oportunidades para la comunidad.
Finalmente, convocó a los vecinos a sostener el trabajo conjunto y el sentido de pertenencia: “El orgullo de ser tresarroyenses es lo que nos permite no bajar los brazos y seguir creciendo”, afirmó.
El cierre estuvo marcado por un mensaje de unidad y compromiso colectivo: “Vamos por más, pero vamos juntos”, concluyó, antes de saludar a la ciudad en un nuevo aniversario.










