La temporada de verano en Claromecó dejó un balance de alta concurrencia turística y una intensa labor para el cuerpo de guardavidas, que debió intervenir en múltiples situaciones tanto dentro como fuera de la zona de baño.
En diálogo con Radio 3 Continental, Coco Ordoñes destacó que el inicio del verano estuvo marcado por condiciones climáticas favorables que impulsaron la llegada de visitantes. “Tuvimos un enero con una afluencia turística muy importante y un clima que favoreció mucho el trabajo. Desde el operativo y la organización de la playa trabajó todo el equipo”, señaló.
Según explicó, la combinación de altas temperaturas, gran cantidad de público y un mar con momentos de riesgo generó un importante movimiento operativo, con numerosas asistencias en el agua y también en la arena. “Hemos hecho infinidad de intervenciones en enero, gracias a Dios todas con resolución positiva”, remarcó.
Ordoñes aseguró además que la actividad fue superior a la registrada durante la temporada anterior, especialmente por el crecimiento del turismo y la mayor presencia de bañistas en las zonas habilitadas.
Un operativo ampliado
El responsable del servicio indicó que el cuerpo de guardavidas de Claromecó estuvo integrado por 50 efectivos, organizados en dos turnos de seis horas para cubrir la franja de 9 a 20 durante el pico de la temporada.
También destacó la incorporación de un nuevo puesto de prevención y vigilancia en la zona recreativa, una medida que respondió al crecimiento del sector y permitió mejorar la cobertura ante emergencias.
“Cada vez baja más gente a la zona de baño y el pueblo ha crecido mucho, por eso fue importante sumar ese puesto para poder responder ante cualquier situación”, explicó.
La prevención, clave en la seguridad
Ordoñes subrayó que la principal herramienta del operativo sigue siendo la prevención, con señalización permanente de los sectores seguros y advertencias sobre zonas peligrosas.
“Los jalones marcan el área segura para bañarse y las banderas rojas indican sectores peligrosos donde no recomendamos ingresar al agua”, explicó. Aun así, reconoció que muchas intervenciones se generan cuando los turistas no respetan las indicaciones o cuando las condiciones del mar se vuelven más complejas.
Vehículos náuticos y controles
Otro de los puntos mencionados fue el crecimiento de la presencia de vehículos náuticos y embarcaciones en la costa, lo que en algunos casos genera situaciones de riesgo.
El referente de guardavidas señaló que se trabaja de manera coordinada con Prefectura, aunque advirtió que muchos vehículos ingresan por sectores no habilitados, lo que dificulta el control y puede derivar en accidentes.
Cobertura hasta Semana Santa
Finalizada la etapa de mayor actividad, el operativo se reduce a una guardia mínima de 12 guardavidas, con un horario de cobertura de 11 a 17.
No obstante, Ordoñes confirmó que el servicio continuará hasta el 5 de abril, incluyendo el fin de semana largo de Semana Santa, para garantizar la seguridad de quienes aún elijan el destino fuera de la temporada alta.
“Va a haber menos gente, pero siempre con la metodología de trabajo que venimos aplicando, señalizando los sectores y manteniendo la prevención”, concluyó.









