Calvo informó que esta semana comenzaron a funcionar formalmente las comisiones del Concejo, con reuniones en Hacienda y Turismo, donde —según explicó— se repiten problemáticas vinculadas a expedientes atrasados y falta de respuestas del Ejecutivo. “Hay expedientes que llevan meses, incluso más de un año, sin tratamiento ni definiciones, y eso dificulta el funcionamiento del Concejo”, señaló.
En relación a la Comisión de Turismo, la edil remarcó la ausencia de estadísticas oficiales en pleno mes de febrero. “No tenemos datos concretos sobre la cantidad de turistas que visitaron nuestras playas ni el turismo rural. Solo contamos con comentarios de prestadores que indican buena ocupación, pero sin números oficiales es imposible planificar”, sostuvo.
Otro de los temas abordados fue la erosión costera, el funcionamiento de los paradores y las licitaciones de servicios turísticos, varias de las cuales —según indicó— se realizaron “a contrarreloj” y mediante decretos. En ese sentido, Calvo afirmó que “la gestión turística necesita una mirada estratégica y un trabajo sostenido durante todo el año”.
La concejal también se refirió al crecimiento del turismo en motor homes y casillas rodantes, especialmente en la zona costera entre el Faro y la Virgen. Recordó que existe una ordenanza aprobada el año pasado para regular esta modalidad, aunque advirtió que “no hay controles ni aplicación efectiva”. Además, planteó la necesidad de articular con los campings del distrito para mejorar la infraestructura y evitar conflictos con los rodanteros.
Respecto al espacio de nocturnidad en Claromecó, Calvo destacó el funcionamiento del sector habilitado para los jóvenes durante esta temporada. “Ha sido una experiencia positiva, permitió desarticular fiestas en los médanos y brindar mayor seguridad, incluso con algo clave para los padres como es la señal de teléfono”, afirmó, aunque reconoció que siempre surgen reclamos y ajustes por realizar.
Finalmente, la edil expresó una fuerte preocupación por la situación del Centro de Acopio Transitorio de envases fitosanitarios en Orense. Señaló que el predio se encuentra colmado de bidones sin el tratamiento adecuado y que existe la intención de cerrarlo, pese a contar con respaldo legal y convenios vigentes. “Cerrar el CAT sería retroceder muchos años en materia ambiental. Funcionaba bien, estaba aprobado por el Ministerio de Ambiente y hoy representa un riesgo para la salud y el medio ambiente”, advirtió.
Calvo adelantó que desde el Movimiento Vecinal continuarán reclamando una gestión ambiental responsable y afirmó que este año pondrá especial énfasis en el seguimiento de estas problemáticas. “La gestión de residuos es una de las grandes deudas del Ejecutivo y no vamos a dejar de marcarlo”, concluyó.










