Una acción tan simple como valiosa se volvió viral en las últimas horas en Claromecó y dejó un mensaje más que positivo. Benyamín (11) y su primo Naim (12), ambos oriundos de Tres Arroyos, decidieron por iniciativa propia construir una bajada más accesible hacia la playa en el sector del Pozo Alonso, pensando en la comodidad y seguridad de quienes transitaban por el lugar.
Los chicos, que se encuentran pasando sus vacaciones junto a sus familias, advirtieron que a muchas personas —especialmente adultos mayores y familias con niños pequeños— les costaba descender hacia la playa debido a la presencia de piedras y desniveles. Sin dudarlo, comenzaron a trabajar durante dos jornadas consecutivas.
Sin herramientas el primer día y luego con una pala, un martillo y mucha voluntad, retiraron piedras, emparejaron el terreno con arena y delimitaron el sendero colocando rocas a los costados. Además, confeccionaron carteles de señalización con madera reciclada, pintándolos y rotulándolos para que la bajada pudiera identificarse claramente.
“La idea fue ayudar para que la gente baje más cómoda”, contaron los chicos en diálogo con Radio 3 Continental, visiblemente orgullosos al ver cómo los visitantes utilizaban el camino que ellos mismos habían construido.
La repercusión no tardó en llegar: quienes transitaban por el lugar los felicitaban y destacaban el gesto solidario. Incluso, los primos bautizaron el sendero como “La bajada de los primos”, soñando con que pueda mantenerse en el tiempo y ser cuidada por todos.
Más allá de que el paisaje costero pueda modificarse por las mareas, la acción dejó una enseñanza clara: la empatía, el compromiso y las ganas de ayudar no tienen edad. Un ejemplo que emociona y renueva la esperanza.









