Los incendios forestales que azotan a la Patagonia siguen dejando consecuencias devastadoras. Patricia, vecina de Epuyén, en la zona del Cerro Coigüe, relató en primera persona el drama que atraviesa su familia luego de perder el 90 % de su chacra, incluido el hostel donde residía su hijo, a raíz del avance del fuego.
“Se quemó todo, salvo mi casa. El resto quedó destruido”, explicó, al detallar que debieron priorizar qué salvar en medio de una situación extrema. El incendio afectó uno de los focos más importantes de la zona y, según indicó, habría sido intencional, ya que existen registros de dos focos iniciados en simultáneo, lo que descarta un hecho accidental.
En cuanto a la asistencia recibida, Patricia fue contundente: “Del Estado no recibimos absolutamente nada”. Señaló que la ayuda oficial se limitó a ofrecer créditos con tasas del 30 al 33 %, sin subsidios ni aportes directos para los damnificados. También denunció una reducción en la cantidad de brigadistas oficiales, que pasaron de 800 a 400, y la falta de equipamiento adecuado para combatir el fuego.
Frente a este escenario, destacó el trabajo de brigadas voluntarias y de la organización comunitaria, que año tras año se preparan para enfrentar este tipo de emergencias. “Acá los vecinos se entrenan todo el año, tenemos motobombas, reservorios de agua y equipamiento propio. Son ellos los que realmente nos ayudan”, remarcó.
Patricia también cuestionó las declaraciones oficiales que apuntan a supuestos grupos originarios como responsables de los incendios. “Convivimos en absoluta armonía con los pueblos originarios, que cuidan el territorio mucho más que nadie. Esa versión es una construcción para tapar otros intereses”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre intereses extranjeros vinculados a los recursos naturales de la región.
Actualmente, la prioridad para su familia no es la reconstrucción, sino que el incendio se detenga definitivamente. “La vida está paralizada. Todavía seguimos evacuados, con las valijas listas, por miedo a que aparezca un nuevo foco”, expresó.
Quienes deseen colaborar con la reconstrucción del hostel pueden hacerlo a través del alias gas.pera.lote, a nombre de Franco Vilán, o seguir las novedades en redes sociales en Anacruza Hostel, emprendimiento turístico que quedó prácticamente destruido por el fuego








