El concejal Gustavo Moller, representante de Unión y Libertad, realizó un balance del inicio del año legislativo 2026 y remarcó el nuevo peso político que adquirió el Concejo Deliberante tras la fragmentación de las fuerzas y la conformación de un espacio de trabajo conjunto con Carlos Ávila y Cecilia Del Ávila.
Moller señaló que este nuevo esquema le permite dejar atrás el aislamiento del unibloque y trabajar de manera coordinada, lo que genera una mayor incidencia en las decisiones del cuerpo legislativo. “La fragmentación obligó a dialogar y eso nos dio una cuota de incidencia mucho mayor”, afirmó.
Uno de los temas destacados fue el ordenamiento de la nocturnidad en Claromecó, medida que, según el edil, ha sido positiva y funcional, aportando soluciones a una problemática recurrente durante la temporada estival. Si bien reconoció que aún existen resistencias, valoró el impacto general de la decisión.
En relación al proyecto impulsado por el Ejecutivo para la creación de una SAPEM (Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria), Moller fue prudente y sostuvo que será necesario analizar en profundidad la letra fina del proyecto antes de fijar una postura. “Es una herramienta y como toda herramienta, depende de cómo se use”, expresó, al tiempo que aclaró que no se trata de votar un ‘club de la obra pública’, sino de evaluar su alcance en la administración de los servicios.
El concejal también se refirió al contexto económico complejo, marcado por la fuerte caída de recursos provenientes de Nación y Provincia, lo que obliga al Municipio a buscar alternativas para sostener los servicios básicos y avanzar con obras. En ese marco, sostuvo que es necesario encontrar soluciones estructurales sin perder de vista los errores de gestión existentes en áreas sensibles como el agua y el basural.
Sobre este último punto, explicó que actualmente se están realizando tareas de contrafuego y cobertura con tierra para controlar los focos de incendio que se generan por el proceso natural de descomposición de los residuos, y remarcó la necesidad de mejorar la organización del tratamiento de la basura.
Finalmente, Moller valoró el diálogo con el Ejecutivo municipal, al señalar que la nueva conformación del Concejo permitió establecer una relación más fluida. Reconoció que los años electorales suelen dificultar los consensos, aunque consideró que en esta etapa el diálogo se ha fortalecido.
De cara al 2026, el edil anticipó un año largo y difícil para las familias, con tarifas en alza y salarios ajustados, pero llamó a afrontar el escenario con esperanza y trabajo, buscando alternativas que alivien la situación económica de la comunidad.







