La realidad golpea fuerte en los barrios, y el Parquecito lo vive todos los días. “Estamos en 125 platos de comida diarios, y somos solo cinco personas trabajando a diario. Se sumó mucha gente de barrios ajenos y hasta de otras ciudades”, contó Ana Schneider, fundadora y referente del espacio, en diálogo con Radio 3 Continental.
Hace 38 años que el Parquecito funciona en el corazón del barrio y, como desde el primer día, sostiene con esfuerzo la ayuda alimentaria y la contención a niños, adolescentes y familias enteras. “Es un invierno muy complicado, hay mucha pobreza. No podemos dar abasto para todos, pero tratamos de ayudar aunque sea con una bolsa de mercadería”, explicó Ana.
Una historia que empezó en una escuela sin profesor de gimnasia
El origen del Parquecito es tan simple como potente. “Comenzó hace más de 38 años, cuando en la Escuela 2 no había profesora de gimnasia. Las chicas del barrio me insistieron para que fuera, y acepté hacerlo como voluntaria. Después hicimos el primer festejo del Día del Niño y así arrancó todo”, relató Ana.
La necesidad era evidente. El barrio tenía mucho barro, chicos cuidando vacas, muchas carencias. “Limpiamos un terreno y conseguimos una hamaca para que los chicos pudieran jugar. La sociedad de fomento nos regaló los ladrillos. Todo fue con la voluntad de la gente”, recordó.
Un presente desafiante, pero con ayuda constante
Hoy el comedor prepara viandas, ya que no cuentan con espacio físico para alojar a tanta gente al mismo tiempo. La ayuda, sin embargo, sigue llegando. “Gracias a Dios no nos falta nada. Siempre hay alguien que se acerca con alimentos. Recibimos apoyo de Provincia, tenemos luz, gas, y la gente del barrio colabora mucho”, detalló.
Empresas, familias e instituciones también se suman, sobre todo en fechas especiales. “El 7 de cada mes celebramos los cumpleaños. Muchas familias donan tortas o leche. Siempre aparece alguien con ganas de dar”, valoró Ana.
Actividades para las vacaciones de invierno
El Parquecito ya tiene programadas actividades para las próximas semanas: “Vamos a arrancar el lunes con propuestas diferentes. Va a haber una mateada, música con tambores para los chicos y más tiempo en la hora de la merienda”, adelantó.
Además, ya están organizando el festejo del Día del Niño con inflables y chocolate con masa para todas las familias que se acerquen.
Una vida dedicada al servicio
“Toda mi vida está ahí. Se criaron mis hijos, mis nietos, ahora mis bisnietos. Empezamos con un grupo de chicos que venían a desayunar a casa y después salíamos a jugar o a ver partidos”, recordó con emoción.
Ana vive al lado del Parquecito y su familia siempre la acompañó. “Sin el apoyo de ellos sería imposible. Mis nueras, mis hijas, todos se suman. Dios me puso en esto, y me da vida y salud pensar que cada día hay algo para hacer por los demás”, cerró.










