El ajolote (Ambystoma mexicanum) es un anfibio originario de México, famoso por su apariencia de “bebé eterno”, ya que mantiene sus características larvales durante toda su vida, un fenómeno llamado neotenia. Este animal vive en el agua y respira a través de branquias externas muy llamativas que parecen plumitas a los costados de su cabeza.
Características destacadas
- Hábitat: Originario del sistema lacustre de Xochimilco y Chalco (México).
- Tamaño: Entre 15 y 30 cm.
- Coloración: Puede ser negro, marrón, gris moteado o blanco (albinismo en ejemplares de cautiverio).
- Alimentación: Carnívoro. Se alimenta de lombrices, crustáceos, peces pequeños e insectos.
- Reproducción: Ponen entre 100 y 1.000 huevos. La hembra los deposita sobre plantas acuáticas.
Superpoderes de la naturaleza
Una de las cualidades más asombrosas del ajolote es su capacidad de regeneración. Puede reconstruir órganos completos, extremidades, parte del cerebro y la médula espinal. Esta habilidad lo convierte en una figura central para la investigación científica.
Estado de conservación
Lamentablemente, el ajolote está en peligro crítico de extinción en su hábitat natural debido a la contaminación, la urbanización y la introducción de especies invasoras como las tilapias y carpas. Hoy, gran parte de la población vive en cautiverio, tanto en laboratorios como en criaderos.
Curiosidades
- Su nombre proviene del náhuatl: “atl” (agua) y “xolotl” (monstruo o dios del cambio), por eso a veces se lo llama monstruo del agua.
- Es símbolo de la cultura mexicana y figura incluso en billetes y obras de arte.
- No tiene etapa terrestre como otros anfibios: vive toda su vida en el agua.
Fuentes de información
- Instituto de Biología de la UNAM
- National Geographic
- Revista Ciencia UNAM
- Enciclopedia Britannica
- Smithsonian Institution











