La inesperada crecida del mar tras los vientos fuertes del sector costero complicaron la última jornada pesquera de Las 24 Horas de la Corvina Negra.
Tras la madrugada y durante la mañana, las condiciones se presentaron complejas: un mar embravecido y un sinnúmero de líneas enganchadas obstaculizaron el desarrollo del certamen, que desde tempranas horas de ayer no mostró variaciones sustanciales en su clasificador.
«Tuvimos que trabajar con unidades de rescate pero no hubo víctimas ni pérdidas grandes, apenas alguna caña y campamentos chicos. A los inexpertos los tomó por sorpresa por el viento del mar, que afectó a la pleamar y modificó la subida. No se veía desde hace varios años una pleamar tan alta, el viento norte de madrugada calmó bastante y esperamos buenas condiciones», calificó el referente Pablo Ruiz por Radio 3.
Por su parte, el jefe de inspectores Jorge Satini evaluó que «no dimos abasto sobretodo en la zona de piedra que dificultó el paso por la crecida del agua, en donde lo más complicado fue del Pozo de Alonso a La Virgencita. Tratamos de contener todo lo que pudimos pero no era mucho lo que podíamos hacer».
Testimonios de pescadores afectados por la crecida en la zona de piedras









