El incremento en la tarifa del gas representó «un baldazo de agua fría» para las panaderías y desde el rubro se indicó que se podría generar un quebranto en los comercios locales.
El pasado jueves, un grupo de industriales panaderos se reunió con el intendente Pablo Garate en donde se trazó un panorama del sector, acuciado por el incremento desmedido del insumo energético tras la eliminación del subsidio para comercios que regía hasta el 10 de diciembre pasado.
«El gas vino siete veces más de lo usual: pasamos de pagar $40 mil por mes a $310 mil, en mi caso. Si esto sigue asi, con aumento de salarios y luz también, para el invierno pagaremos casi un millón y se complicará tener las puertas abiertas. Mientras tanto, seguimos sosteniendo el kilo a $1800 cuando en Capital se paga cerca de $2500», calificó el panadero Eduardo Ridino por Radio 3.
«Estamos hablando de que el consumo bajó entre un 30% y un 40%. Muchos vienen con $100 a comprar pan, gente grande que no le alcanza, y le ponemos voluntad para darles más. Se te parte el alma pero también vivimos de ésto: podemos dar pero necesitamos que el Municipio colabore para seguir con las puertas abiertas», concluyó.










