Al menos seiscientos metros de vehículos conformaron el cortejo fúnebre del menor Agustín Menna, cuyo cuerpo fue hallado ayer tres días después de haber desaparecido en las aguas del arroyo Orellano.
Numerosos autos, camionetas, motos y hasta ciudadanos a caballo se desplazaron a la necrópolis local para despedir al niño de 8 años que perdiera la vida mientras intentaba cruzar el curso de agua junto a una prima.
Asimismo, varios rodados presentaban globos blancos en homenaje al pequeño y ciudadanos de a pie aguardaban el paso del féretro a la vera de la avenida Güemes para presentar sus respetos y despedir a la víctima.










