La Semana de la Dulzura, cuyo lema histórico es “una golosina por un beso”, culmina hoy y los kiosqueros remarcan que las ventas acusan un incremento durante la duración de la celebración.
La misma es una tradición exclusiva de nuestro país, que anualmente se celebra desde el 1 al 7 del mes. Surgida en 1989, consiste en intercambiar golosinas por besos para fortalecer los vínculos con amigos, familiares, compañeros y parejas.
«Se nota muchísimo que la gente sale a comprar: lo que más se venden son los bombones, como los Oreo y los Bon-o-Bon, porque te permite gastar relativamente poco; las tabletas; cajitas de caramelos Butter Toffes y el Marroc. Hemos vendido hasta el Blockazo, que es de un kilo. Incluso las mismas empresas te envían las cajas ya preparadas», remarcó el kiosquero Dionisio Gartar por Radio 3.







