Las localidades costeras del distrito vivieron un anticipo de lo que será la temporada de verano, con un intenso arribo de visitantes y tránsito intenso durante los cuatro días mientras que los prestadores de servicios aguardan que se repita durante enero y febrero.
De acuerdo a datos del Ministerio de Turismo y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), cerca de 1,2 millón de personas recorrieron el país en este último fin de semana largo y movilizaron $37.304 millones en el sector gastronómico, hotelero y comercial. CAME relevó que los viajeros realizan un gasto diario por persona de $8.772, un 8,3% superior al último fin de semana largo, en noviembre.
Luis Di Frieri, propietario de cabañas en Dunamar, indicó por Radio 3 que la demanda explotó en las últimas semanas, sobre todo en el marco de la Fiesta de la Pesca Artesanal del jueves pasado.
«Enero está completo y febrero casi también: para esta época es habitual pero hay mucha demanda. La ventaja es que se alargan los fines de semana, porque viene más gente de la zona y de más lejos también», precisó tras indicar que las dificultades surgen cuando se sobrevalorizan las propiedades.
«He sabido de gente que, a diez cuadras de la playa, transformó un garage en monoambiente y lo cobra igual que yo en el verano. Hay que pensar que mucha gente que antes se iba afuera, ahora no puede hacerlo y viene casi obligado, por lo que tenemos la responsabilidad de hacer que vuelva», lamentó.









