La posibilidad de concretar un espacio bolichero a cielo abierto en cercanías al Faro de Claromecó fue el eje de una reunión extraordinaria celebrada esta mañana en el Concejo Deliberante.
Semanas atrás, su impulsor Diego Marchini resaltó por Radio 3 que sería una buena chance para desactivar los encuentros clandestinos en los cordones medanosos de la localidad.
Paso previo a remitir el expediente al Ejecutivo, tal como estaba previsto por cuestiones burocráticas, la edil radical Daiana De Grazia aprovechó para golpear el posicionamiento del oficialismo sobre un proyecto de nocturnidad (sancionado por unanimidad) que feneció antes de ser calificado como «impracticable».
«En base a los dichos de que hay que modificar algunas cuestiones sobre la ordenanza de nuestro bloque, lamentablemente se dieron cuenta de que había cuestiones para mejorar o que hacían ruido. En marzo volveremos a tratar este tema, es una pena que se haya perdido el tiempo cuando tuvimos todo un año y citamos a todos los actores pertinentes, pero los concejales vecinalistas no lo creyeron así», calificó.










