La paralización de las actividades en el Centro de Disposición de Residuos local por una protesta de recuperadores informales atraviesa su tercera jornada, mientras que el Ejecutivo denunció penalmente el accionar de los manifestantes y canceló la recolección de residuos durante el fin de semana.
Desde el miércoles, y de manera pacífica, los trabajadores del predio mantienen una medida de fuerza que impide el ingreso y descarga de las unidades, en reclamo por el cumplimiento de un acuerdo de incorporación laboral al Municipio.
En un duro comunicado, el gobierno municipal decidió la suspensión del servicio a partir de hoy «habiendo agotado todas las instancias de entendimiento con quienes se encuentran usurpando el predio» y caratuló a los reclamantes como a personas que «solo buscan un beneficio propio sin respetar a los demás».
Asimismo, apuntó hacia el concejal Julio Federico, «ante quienes se referencian los usurpadores» al indicar que «no se ha podido llegar a un entendimiento con quienes pretenden volver a instalar un basurero a cielo abierto».
Piden «no ser tratados como criminales»
En tanto, la Unión de Trabajadores Organizados (UTO) y el Movimiento Libres del Sur respaldó el reclamo, instó al Municipio a retomar el diálogo y acusó «atropello del Municipio a través de decisiones caprichosas».
De acuerdo al escrito, el Ejecutivo «pretende de un día para otro dejarnos sin nuestra única fuente de sustento, el trabajo precario y mal remunerado que nos inventamos para hacerle frente al hambre de nuestras familias» tras tildarlo de «Estado ausente durante años».
«No somos violentos ni delincuentes. No creemos que la solución a nuestros problemas esté en manos de la policía ni en los despachos de jueces y fiscales», exhortaron tras reclamar «trabajo digno».










