Adelantados una semana en la concreción del receso invernal, el Concejo Deliberante viabilizó apenas dos proyectos, uno de ellos fue el pedido de una escrituración social presentado por una vecina y el otro la ratificación del contrato de alquiler del Correo Argentino en Claromecó.
En una dinámica ya afianzada en torno a la mediatización extrema de ciertos temas pero cuya contracara es la mínima productividad demostrada a la hora de concretar proyectos con impacto ciudadano, la sesión concluyó poco antes de las 13 horas.
Precedidos por la Banca Ciudadana de parte de Adela Iturralde, quien vive en la esquina de Moreno e Yrigoyen y criticó las complicaciones que genera la nocturnidad en el área céntrica, los bloques se avinieron a discutir sobre pedidos opositores.
El discurso de Iturralde, tendiente a exigir «respuestas para saber quién tiene que hacerse cargo» sobre la situación vivida los fines de semana, estuvo acompañado por aplausos de otros vecinos céntricos que acompañaron la alocución mientras que el empresario Bruno Chiquette, propietario de Chapas, siguió de cerca lo expresado en la jornada.
«Hemos escuchado tiros pero no lo podemos asegurar», especificó la reclamante y pidió «respuestas para saber quién tiene que hacerse cargo»
Se vino la noche
Posteriormente, y no exento de cruces de menor intensidad entre el peronismo y el vecinalismo en torno a las respuestas sobre pedidos puntuales de información, otros tres ejes versaron sobre la cuestión.
La primera, para que se lleve a cabo una jornada de trabajo sobre habilitaciones de salones y bares; para que se realicen controles de tránsito sobre ruta 3, a la altura del boliche La Previa y la solicitud de un informe un informe sobre el estado de habilitación de locales.
El bloque de Juntos insistió en torno a los permisos de apertura de boliches y el peronismo pidió que el Ejecutivo «se haga cargo»











