El sábado 23 de abril los vecinos de Marisol se percataron de la existencia de un alambrado que se extendía desde una propiedad privada hasta el Balneario El Vimar, impidiendo a residentes y turistas utilizar el sector del Quequén Salado para fines recreativos.
Por esta razón y con evidente malestar y enojo, a los pocos días un grupo de personas del pueblo se manifestaron frente al Municipio pidiendo explicaciones por parte de las autoridades, ya que se trata de un lugar históricamente turístico. “Es un espacio que se utiliza desde siempre para pescar y tomar mate, tanto turistas como residentes”, explicó María Elena Gamboa, impulsora de la convocatoria, a Radio3.
A pesar de la manifestación y reclamos por redes sociales, Gamboa aseguró que aún no tienen una respuesta sobre la situación que comenzó el 23 de abril. “Un día nos encontramos con el río alambrado y ya no podíamos pasar. Hicimos una convocatoria el sábado 30 e invitamos al poder ejecutivo y legislativo, pero no tuvimos ninguna información”, cerró.
Con respecto a la venta del terreno, la impulsora de la manifestación resaltó que cualquier construcción está prohibida porque se trata de un lugar que figura como paisaje protegido. “Estamos seguros que la Municipalidad tenía la potestad sobre estos espacios y por eso los vecinos de Oriente, Marisol y Dorrego pedimos una respuesta o que por lo menos nos informen, porque no sabemos con quién estamos luchando”, finalizó.
Al cierre, Gamboa comentó que los vecinos elevaron una nota firmada con la intención de presentarla en la Fiscalía de Estado, además de confirmar que el próximo 18 de mayo se va a desarrollar una asamblea con los residentes de Marisol. “Queremos unirnos como vecinos y poder llegar a otros cosas”, concluyó.






















