En una reunión mantenida en el Ministerio de Agricultura, días pasados integrantes de la Federación Argentina de la Industria Molinera, con Diego Cifarelli a la cabeza, manifestaron su preocupación por la situación que atraviesa el trigo y como repercute esta circunstancia en la harina.
Cifarelli, presidente de la Federación, explicó que la incertidumbre genera una demanda agregada por parte de los clientes, desencadenando un panorama complicado ya que el contexto mundial dificulta el acceso a la oferta de trigo.
Para paliar esta problemática, en la reunión los miembros de la Federación solicitaron a los exportadores la venta por dos semanas de entre 200 y 300 mil toneladas del cereal con el objetivo de asegurar el abastecimiento. “Pedimos acceder al trigo con las condiciones y toneladas que ellos determinen para que el consumo de la sociedad no se vea afectado”, comentó.
Por su parte, ese mismo día se acordó con la Secretaría de Comercio el fideicomiso para el trigo, que tiene como fin sostener el precio de góndola de la harina 000 y los fideos secos. “Creemos que hay otras herramientas, pero es una decisión que tomó el Estado para desacoplar cualquier volatilidad mundial”, concluyó.








