Lejos de aquietarse las aguas de la polémica en torno a las declaraciones del concejal Mario Pola sobre el fundador del Movimiento Vecinal, Alfredo Orfanó, el conflicto permanece latente.
Tras el repudio categórico del partido oficialista a las acusaciones de «colaborador de la dictadura» esgrimida por Pola, su posterior réplica y la intervención de la Unión Cívica Radical en la escalada dialéctica, el pleno del bloque kirchnerista firmó un comunicado en las últimas horas titulado «A ver, a ver…».
«El MV en su fundación está ligado a las últimas dictaduras cívico militares que enlutaron la vida de los argentinos», fustigó al inicio de la misiva y enumeró lo que, para el kirchnerismo, constituye un antecedente de las «prácticas autoritarias y antidemocráticas (…) que forman parte de una forma de hacer política, de detentar el ejercicio del poder que no se condice con las prácticas democráticas».
«Maltrata, persigue y ‘aprieta’ al personal municipal (…) desconoce al Sindicato (…) deroga ordenanzas como la de ética pública (…) oculta y miente sobre el verdadero déficit consolidado de sus cuentas», detalló con dureza en el transcurso de la extensa nota.








