Una nueva reunión sin avances sustanciales se llevó a cabo hoy en el despacho del intendente Carlos Sánchez (pero sin su presencia) con motivo de la delicada situación que atraviesa el Sanatorio Policlínico.
A instancias del diputado provincial Pablo Garate, se hicieron presentes los doctores Pablo Garrido, jefe de gabinete del Ministerio de Salud provincial y Jorge Gabbarini, director de la Región Sanitaria I. Se desconoce el motivo de la ausencia del jefe comunal.
Los funcionarios provinciales analizaron el panorama de la entidad y comprometieron el envío de un equipo ministerial para evaluar los aspectos legales, contables y sanitarios.
Formaron parte del encuentro la directora técnica del Centro Municipal de Salud, Mónica Capellari, y la delegada de ATSA, Beatriz Etchegoyen. Fuera del recinto aguardaba una veintena de trabajadores de la institución.
«No queremos generar falsas expectativas»
Al término de la misma, quien llevó la voz cantante fue Garrido, quien se dirigió en primer término a los empleados presentes en el hall comunal y adelantó el futuro arribo de un equipo ministerial.
«Buscamos analizar cuál es el problema reinante y brindar el apoyo desde el asesoramiento del Ministerio desde el área contable y legal, como así también desde el lado de la salud desde la asistencia ya que nos competen los pacientes», manifestó el funcionario provincial tras indicar que no desean generar falsas expectativas.
En tanto, ratificó que «estamos para apoyar a los trabajadores y ver qué solución podremos aportar. Vemos con buena predisposición la preocupación de las autoridades y del sector privado».
Garate: «la situación es crítica»
A su turno, Garate agradeció la presencia de ambos funcionarios y puso el foco en la necesidad de contar con la presencia del propietario, Esteban Hanna.
«Además de ser un problema para los trabajadores, también lo es para la salud de Tres Arroyos. Espero que con la ayuda del Ministerio para que podamos planificar y pensar en el futuro», afirmó tras considerar que la situación «es crítica».
Empleados: «volvemos siempre a lo mismo»
La enfermera Amalia Fuentealba y el supervisor Daniel Fren expresaron la preocupación reinante en los empleados del nosocomio.
«Si no está el dueño, no se resuelve nada. Nos adeudan el mes de mayo y estamos cumpliendo horas sin hacer nada. Es un barco a la deriva», calificó Fuentealba al tiempo que Fren sostuvo que «el Sanatorio como está podría servir al Hospital para que no todos estén apilados allá. Nadie nos respalda, es muy feo».








