La baja cantidad de remisses que circulan por la ciudad es motivo de preocupación tanto para los empresarios como para los clientes.
En diálogo con Radio 3, el agenciero Roberto Reino indicó que en el horario nocturno se percibe el mayor déficit debido a que los conductores no acceden a cubrir el turno.
«Somos pocos autos y tratamos de hacer lo imposible: hoy faltan la mitad de los autos, los sacaron con el tema de la pandemia y se dedicaron a otra cosa. La gente empezó a salir de vuelta y no tenemos para cursar los pedidos: es entendible el malhumor que se genera, porque se pone dificil cubrir los viajes. Se hacen 35 o 40 por día pero cuando se te rompe el auto, comienzan los problemas», lamentó.
Por otra parte, y tras advertir que la baja disponibilidad de vehículos de color blanco complica la dotación, el remissero observó que «cuando alguien se quedaba sin trabajo, recurría al remisse. Hoy ya no porque influyen los gastos, los repuestos y el combustible. Todo sube, nada baja y es una locura».










