La antesala de la Nochebuena en el centro de la ciudad arroja postales similares año tras año.
Los «rezagados» con sus compras de último momento, los bocinazos y el nerviosismo propio de la época conviven con los comercios aprovechando la fecha para engrosar la facturación y la ilusión de los más chicos saludando y fotografiándose con los Papa Noel que pululan en cada cuadra.
En tanto, desde la Secretaría de Salud se instó a extender los cuidados respectivos para evitar un pico de contagios hacia fin de año.













