La ganadería regenerativa gana adeptos a medida que pasa el tiempo con una técnica que implica pocos cambios en el manejo de los rodeos y sus impulsores aseguran que, en caso de extenderla al 30% del territorio nacional, podría neutralizar la huella de carbono a nivel país.
El ingeniero agrónomo Pablo Borelli precisó por Radio 3 que la modalidad trae beneficios de triple impacto, mejorando el ambiente, la calidad de vida y la rentabilidad de los sistemas ganaderos
«La ganadería regenerativa logra resultados con menos insumos, que imita a la Naturaleza en lugar de desafiarla. La afirmación de que los animales emiten metano es cierta pero el problema no es ese. Cuando se analiza la huella de carbono, solo se analiza ese factor y es un análisis sesgado: tenemos un estudio de un campo en Corrientes, producto de ganadería regenerativa, en donde por cada kilo de dióxido de carbono generado por las vacas, se secuestraron cuatro kilos; es decir, ese producto contribuye a resolver el problema del cambio climático», explicitó.








