El Concejo Deliberante aprobó la cesión de un terreno para instalar un refugio canino con capacidad para 160 canes en la zona donde se encuentra el Centro de Zoonosis, único proyecto de ordenanza presentado en la jornada legislativa.
Posteriormente el cuerpo, que sesionó en el pasillo contiguo al Salón Blanco tras el desprendimiento de cielorraso ocurrido en ese lugar el pasado jueves trató ejes como el pedido de informes en torno a los gastos por la pasada edición de la Fiesta del Trigo, los gastos extrapresupuestarios del Ejecutivo y los Entes Descentralizados durante el primer semestre y para que se incorporen más camas de terapia intensiva en el Centro Municipal de Salud.
Asimismo se solicitó la implementación de un Programa de Promoción de la Agroecología y del Consejo Económico y Social del Partido de Tres Arroyos e información sobre si se han realizado gestiones para permitir la urbanización de la zona no urbanizable de Dunamar.
Refugio, a favor
En torno a la cesión por diez años para el emplazamiento, a nombre de Karina Chabagno, la vecinalista Victoria Larriestra ponderó que el pedido surgió por el reclamo de un grupo de vecinos de Garibaldi al 3600 a Bromatología, quienes se quejaban del ruido generado por las mascotas.
«Se buscó una solución conjunta porque es una zona de residencia permanente, llegamos a un acuerdo para trasladar el refugio, preservar los canes, y respetar el rol social que la señora realiza con los perros. Chabagno tendrá la obligación de la limpieza, alimentación y mantenimiento del lugar», expresó.
En tanto, el cambiemita Agustin Gancedo expresó la postura contraria del bloque opositor al advertir que se fue aumentando la cifra de canes al momento de pedir la cesión.
«Hubo un Estado municipal ausente que no resolvió el problema cuando había 50 perros. Hay que agradecerle a Chabagno la noble labor de rescatar perros porque vino a resolver algo que la Municipalidad no hacía. En lugar de llegar a esta instancia, se debía haber destinado más presupuesto para la castración», precisó.
A su turno, el peronista Martín Garate fustigó que se autorice la entrega de un terreno a un particular y redobló la crítica al especificar que «no hay responsabilidad» en torno al bienestar canino.
«Venimos señalando que el Municipio se ha desprendido de la cuestión de la zoonosis y la transfiere a instituciones, como a PACMA, con presupuestos y subsidios muy ajustados acotados que obliga a generar recursos de otra forma para mantener algo que es municipal», consignó.
Al cierre, el vecinalista Luis Zorrilla y Claudia Cittadino defendieron a las bromatólogas Lucia Gardey y Claudia Ramos al estimar que «se ha trabajado y mucho. Es como mínimo una falta de respeto lo dicho por Gancedo, quizás habría que interiorizarse un poco más en el accionar del área».
Urbanización en Dunamar, con debate
En torno al pedido por Dunamar y la zona no urbanizable, la peronista Tatiana Lescano exigió que se informe sobre las obras realizadas en ese sector no permitido tras un dictamen judicial.
«Vecinos al emprendimiento nos han dicho que han visto maquinaria y trabajadores del Ente y el privado haciendo mejoras en ese sector. Corresponderían, lo que ellos suponen y visto de afuera, en seguir trabajando en la urbanización de esa zona», expresó.









