El intendente Carlos Sánchez fustigó en duros términos al Sindicato de Trabajadores Municipales al remarcar que «no voy a perdonar que dos o tres señores nos vengan a apretar» por el conflicto desatado por las recategorizaciones de las enfermeras del Pirovano.
Ayer, las profesionales desarrollaron una retención de tareas por 48 horas, dato que se suma a la lista de desencuentros entre el Ejecutivo local y los representantes gremiales y que tuvo a las protestas en la Fiesta del Trigo como punto máximo.
En declaraciones a los medios, el jefe comunal indicó en clara alusión al titular gremial, Abel Gómez, que «me molesta que el gremio lleve a los enfermeros del Hospital a un quite de colaboración en un momento crítico para la salud en Tres Arroyos».
«Las personas que están en el gremio se están manejando con aprietes y extorsionan, no a Carlos Sánchez, sino a los vecinos que requieren atención en el Pirovano», señaló y al mismo tiempo descartó que «con el gremio no voy a negociar absolutamente nada».
El conflicto complejiza aún más la situación de la atención de salud en la ciudad, tras el delicado panorama que aqueja al Policlínico y la sobredemanda prestacional en el Centro Municipal de Salud y en la Clínica Hispano.








