Ni Una Menos y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos presentaron una nota dirigida al intendente Carlos Sánchez debido a un presunto acto espionaje efectuado durante la marcha del pasado 25 de noviembre.
Según consta en la presentación ingresada por Mesa de Entradas de la Municipalidad, ese día un agente de Prevención Ciudadana (desde un vehículo oficial) tomó imágenes y filmó la movilización. Ante la consulta realizada sobre el porqué del registro, el agente indicó que se encontraba cumpliendo órdenes del secretario de Seguridad Jorge Cordiglia.
Asimismo, y tras advertir sobre la contravención a las leyes nacionales sobre la protección de los datos personales, las agrupaciones exigieron que se aclare el objetivo de la decisión; el origen de la orden y qué destino se le dará al material obtenido.
«En función de la respuesta que a estos interrogantes se brinde, nuestra organización analizará el curso de acción a tomar toda vez que, más allá de la expresada ilegalidad del accionar del funcionario municipal, estas maniobras importan actos intimidantes que vulneran el derecho a la libertad de expresión y reunión», ratificaron.








